dilluns, 23 de novembre de 2009

A la mierda tú.





A ver si subida en mis zapatos de vértigo,
me dejo la vida en el suelo.
A ver si te resbalas en mi chaqueta de cuero,
si se quedan en mis sueños tus besos,
estas noches que yo ya no duermo.

Vuela tu olor entre las rejillas que me esclavizan
la piel entre cadenas de verdad hasta entrepierna,
 y tu calor se convierte en polvo de estrella
y yo subida en mis zapatos de vértigo,
igual me dejo la vida en el suelo.

dimecres, 18 de novembre de 2009

¡Qué Perfecta te veo, María!

Uf, pero qué rizado tienes el pelo. ¿Desde cuándo no te lo cortas?
Ay, pero qué uñas tan mordidas, las tuyas. Y esos pantalones, ¿de dónde los has sacado, del contenedor de al lado? Niña, vístete como es debido. Ponte unos botines de taconcito, que ahora las chicas de tu edad los llevan mucho. Ponte unos pitillos, a ver si encuentras un novio, mujer. Yo te compraré un sujetador de encaje. Píntate la raya, plánchate el pelo, perfúmate, niega todo deseo sexual, repúgnate ante las palabras ''masturbación'' y ''homosexual'', escoge una risita femelle, blablablabla...


Robots de plástico. Muñecas de hierro.
Si no eres igual, no está permitido que te quieran.
Si eres igual, pueden quererte, pero con una condición:
debes hablar desde el culo.


Ahora... voy a hincharme de porno Lila. ¡Ha!

''Hoy será un día especial''

Las siete y el puto despertador se ríe de mí otra mañana más. Ah, el suelo está frío que te cagas. La primera camiseta que pillo para que mi querida familia no sea testigo de mi cuerpo en bolas y con los ojos aún cerrados, el chorro de la ducha caliente me adormece aún más. Después y con el pelo enredado y con la toalla desvistiéndome gracias a la gravedad, mi cafetito me espera junto a la televisión, y miro los informativos sin escucharlos, pues hoy tengo ese examen de física que prometí estudiar días antes lo tuviera, y como todas las promesas que me hago, acaban fundiéndose en el café y olvidadas en el agua del váter. 


Ah, hoy las volveré a ver a todas. Quizás Adriana traiga nuevas noticias excitantes. Me espera una clase de cachondeo con Judit y a lo mejor hablaremos de algo lo cual estaremos de acuerdo, y Tania me dará abrazos cálidos de niña. Y Alba, en el patio con sus comentarios sarcásticos y algún besito. Me pongo lo primero que pillo, y ¡mierda! no encuentro unos calcetines iguales. Bah, es igual: me pongo estos dos que se parecen. Me peino un poco y me lavo los dientes a toda leche, y salgo medio vestida de casa y con los cordones por dentro, mal puestos porque me molestan.


Joder, pero qué frío hace fuera.  Pero me da igual y echo a correr. El agua del pelo se me congela y la cara, también. He olvidado ponerme crema y no puedo gesticularla, y los dedos cogen un leve color lila-azul y la piel cortada y seca. Aun así, siento cómo los gemelos empiezan a coger temperatura y sé que cuando me siente a clase, volveré a sudar.
Un día más...
y llego tarde otra vez.

diumenge, 15 de novembre de 2009

Ay, papis
no me mostréis esos disgustos,
esos llantos, tan tristes que estáis
que vosotros me queríais de médico
y os he salido amante de la lírica,
que si creo en algo, en estos tiempos 
de revoltijo, creo en el Rock.
Que me queríais calladita y buena hija,
pero yo prefiero la verdad
y soy vieja amiga del alcohol.


Ay papis,
que antes de nacer no hice ninguna de esas promesas,
que mi corazón es vagabundo de corrientes y mareas
que se decanta por la vida misma y rehuye de ironías vuestras...

Huele a juventud.

Me ha parecido ver destellos en la sonrisa
de tus labios, una vez al vernos
y que la matabas, sin decir nada
con la cabeza baja.


Que a mí me enamora verla,
pues contrastan la tuya y la mía
una melodía que es sólo nuestra
llena de verdad y cosas buenas.


Y a mí no me importan si piensas,
si piensan que estoy loca.
Nena, vente conmigo, si
yo te doy calor...

dissabte, 7 de novembre de 2009

Dentro de su camiseta...
no es noviembre,
no tengo padres,
el sitio no cuenta
y yo no soy tan yo.




Ya si eso, te diré cosas bonitas
cuando no tenga tus manos en mi cadera
y me acuerde del amor.
Roza un poquito más mis manos... los dedos entrelazados encima de tu pierna y debajo de la mesa, deja que la electrochoque por mi espalda, corroa. Y deja que sea un poco tuya... cuando nuestras pupilas choquen un poquito por error: delante de todos, delante de nadie. Un hilo es el nuestro, llevadero de vida, vertiente de sexo. Debajo de la mesa se haga una burbuja de aire escarlata en el que no quepan versos, sílabas, poemas, promesas, lírica o sentimientos; sólo dos cuerpos.
Roza un poquito más mis manos... hazme el amor sin querer.
En un instante, con el desvío de tus ojos.

divendres, 6 de novembre de 2009

Manchas de Luna en la guitarra.


Quizás eran lágrimas de Luna
lo que arropaba su pelo.
Quizás era lluvia de sus ojos,
lo que derramaba su sed.



Luces mustias callejeras
cortejando la acera, los restos de ella
y la guitarra entre sus piernas.
Exhaló la más bella melodía
con la calle de compañera,
traficando emociones de Musa expuesta
respirando lírica mera.



''Ésta es mi última noche''
susurraba suspiros de luto.
su sayo lo envolvía la Luna;
velando música de barro,
vertió versos de poeta corrupto
dejándose, un poquito
los labios en el asfalto.



Entre sus piernas una guitarra,
sobre sus pómulos, frágil luz clara
cantó versos al cielo, cantó
promesas de hiel, mas su cuerpo
es preso del mojado aguacero:
celdas de aurora en su piel.


Una noche más se ha manchado de Luna
y se vuelve a quejar.