dilluns, 18 de gener de 2010

Magdalenas,

Voy a comerte despacito. Para que sintamos cada bocado y te disfrute a poco a poquito, sin que las ansias se me vayan de las manos. Que las prisas no me gustan y terminan sabiéndome a poco, que aunque tenga hambre, me guardo la parte buena para cuando me duela el estómago. Voy a comerte despacito, muy lento, para que no te sepa yo a capricho. Sorberte cada poro y dejándome un poquito... no sea que te termines del todo.

dijous, 14 de gener de 2010

qué pena.

-qué pena que no haya marcado dos goles. Estaba obligado a hacerlo.
-¿ah, sí? ¿y eso por qué?
-pues porque podrían eliminarlo.
-... ah.
-¿qué?
-esque a mí el fútbol, como que no. ni me interesa, ni lo conozco, ni me gusta. es una gran pérdida de dinero. un simple sistema que nos despista a todos delante del gobierno.
-yo, si quieres que te diga... tampoco me gusta.
-entonces, ¿qué hacemos hablando de fútbol?
-...
-¿cómo te ha ido el día? 

con las rodillas desgastadas y un ojo de cristal.


Un viejo me dijo una vez que en el fondo, él no se había hecho mayor. Seguía tan ingenuo como a los quince años, y otros veranos en los prados de Noruega. Tan ingenuo, cuando ella tenía las manos entre su cabello. Cuando se manchaban juntos de verde limpio. Como cuando se tumbaban y se dormían mirándose a los ojos, respirando el aire puro de los avetos. Sintiendo cómo el agua del río se secaba en sus pies descalzos al sol, sin conseguir calentarlos. Pero ellos no tenían frío.


Me dijo que él nunca llegó a caducarse, que seguió siendo un niño hasta el día de hoy, porque
las cosquillas del amor no se las ha quitado el tiempo.

dimecres, 13 de gener de 2010

comestible.

tienes la piel muy blanquita... de esas que duelen por chocar con ellas sin querer, porque luego cuesta desprenderla del iris. me gusta tu sonrisita cuando me miras, parpadeas y miras hacia otro lado como si no lo supiera. 
susúrrame cosas bonitas, de esas que te dan vergüencita y escondes en las pupilas.