dimecres, 24 de març de 2010

utérus

Frío en mi camita. ¿Por qué no te vienes aquí conmigo? Y nos metemos debajo de cuatro o cinco mantas para que no haya ni un agujerito y no se cuelen suspiros asfixiados ni caladas podridas. Que todo eso, yo no lo quiero. Yo quiero que me llenes de calor aquí debajo, tan oscuro que está, tus ojitos cerrados y tus brazos que me recogen la cintura. ¿Qué pasa si ahora  no quiero salir nunca nunca más de mi cama? ¿Qué pasaría, eh?

1 comentari:

Lo que te salga, no te cortes.